Por Ángeles Batista (aka Botica Pop), columnista invitada
En una entrevista durante la promoción de su disco anterior, Bad Bunny afirmó que podría haber grabado un dueto con alguna estrella pop, como Miley Cyrus o Katy Perry. En cambio, posteriormente ha elegido hacer duetos con cantantes como RaiNao, con el claro objetivo de promocionar el talento de Puerto Rico.
Muchas de las decisiones artísticas de Bad Bunny comparten el mismo objetivo, materializándose en gestos tan “simples” como ponerse un sombrero. ¿Qué pasa cuándo alguien tan famoso como Bad Bunny hace lucir los sombreros Pava, cada noche, durante toda la duración de su temporada de conciertos?
Según Bloomberg, se estima que la residencia del cantante en “El Choli” (Coliseo de Puerto Rico) inyectará casi 200 millones de dólares en diversos rubros de la economía local. Marcas de moda puertorriqueñas han reportado un aumento en ventas, atribuibles al hecho de que los invitados en escena utilizan prendas de dichas marcas, mientras que entre los asistentes abundan los sombreros Pava comprados directamente a los artesanos que los elaboran.

Mientras tanto en México hubo una polémica acerca del “huarache-tenis” de Adidas diseñado por Willy Chavarría. A este respecto, la promotora cultural Luz Valdez afirma que “lo artesanal y mexicano está de moda, siempre y cuando no lo hagan artesanos” (pues estos tenis están “inspirados en México, fabricados en China”).
En este momento en el cual lo latinoamericano está de moda, la marca sueca H&M acaba de anunciar su primera colaboración con una diseñadora mexicana, Lorena Saravia. Según el comunicado de prensa, la colaboración «se inspira magistralmente en (la) herencia y la artesanía mexicana para crear algo fresco, original y verdaderamente propio».
Al revisar las imágenes de la colección encontramos prendas originales claramente inspiradas en diversas tradiciones mexicanas pero con un fuerte componente de reinterpretación, otras que son un común denominador en el imaginario nacional y por lo mismo resultan familiares en este tipo de propuestas (como en la colección Dior Cruise 2024) y finalmente otras que son una interpretación industrial -prácticamente literal- de prendas tradicionales como el rebozo de bolita de Tenancingo.

Son estas últimas las que vuelven polémica la colección. Finalmente al adquirir una prenda de Lorena Saravia para H&M ¿estoy contribuyendo a poner la moda mexicana en el mapa global o estoy formando parte de un sistema que prefiere la artesanía siempre y cuando no la elaboren artesanos?
Al final la decisión la tienes tú y siempre tienes la posibilidad de ejercerla con tu cartera. Sin embargo me gustaría leer ¿qué opinas? ¡Déjame saber en los comentarios!






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